La mayoría de los lunares aparecen durante los primeros años de vida, sin embargo como las células pigmentadas responden a variaciones de los valores hormonales, los lunares pueden aparecer, oscurecerse o agrandarse también durante el embarazo y el sol.
Los lunares pueden clasificarse según su origen en congénitos o adquiridos. Los congénitos son aquellos que aparecen desde el nacimiento y los adquiridos son los que aparecen en el individuo a lo largo de su vida.
Tanto los lunares congénitos como los adquiridos deben controlarse ya que algunos pueden transformarse en melanomas malignos (tipo de cáncer de piel). Lo que hay que observar son los cambios en los mismos. Estos cambios pueden darse en cuanto a la forma, al color, a los bordes, el tamaño, etc. Debe realizarse un control al menos una vez al año por un dermatólogo para que controle los lunares.
Existen también los lunares atípicos, estos son de mayor tamaño que los lunares comunes, pueden ser tanto lisos como rugosos y de color oscuro, aunque pueden presentar un fondo rosado. Si bien este tipo de lunares puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, es más común encontrarlos en zonas como pecho, nalgas y cuero cabelludo.
Existe una clasificación para éstos lunares atípicos a través de la cual se puede realizar un auto examen que evaluará el riesgo de que alguno de ellos se transforme en melanoma.

Si bien éste ABCD sirve para auto examinar los lunares, ante cualquier inflamación, cambio de textura, picazón, dolor o sangrado debe consultar con su médico o dermatólogo de inmediato. También es importante tener en cuenta que esta clasificación es solo una guía y será el especialista quien deberá diagnosticar un melanoma.
Los lunares pueden ser extirpados, solo si el dermatólogo lo cree necesario para proceder a observarlo bajo el microscopio. A veces pueden extirparse si se encuentran en zonas propensas a la continua irritación o simplemente por razones estéticas. El proceso de extirpación es muy sencillo, se realiza en el consultorio dermatológico, con anestesia local y no presentan ningún riesgo, tambien puede eliminarse con laser o electrocoagulacion. Sin embargo, la mayoría de los lunares no requieren de ningún tipo de tratamiento y es suficiente su control visual.
Es importante tener en cuenta que para disimular los lunares se pueden maquillar, existen maquillajes de mayor poder cubritivo, los cuales ayudaran a disimularlos. Tampoco se corre ningún riesgo depilando o cortando los pelos de los lunares.
Las pecas son hereditarias, pueden también hacerse más evidentes e incluso aparecer con la exposición solar. Las pecas suelen manifestarse durante la niñez y/o la adolescencia y luego tienden a desaparecer. Son más propensas a tener pecas las personas de ojos y pelo claro y de piel blanca. La exposición solar provoca que las pecas se acentúen tornándose más oscuras.
Las mujeres son por lo general más propensas a tener pecas, esto se debe a que las mismas están también relacionadas a los cambios hormonales, por esta razón es frecuente que las mujeres embarazadas o aquellas que utilizan pastillas anticonceptivas tiendan a tener pecas. Esto no quiere decir que los hombres no puedan tenerlas, sino que es menos frecuente.
Las pecas son un trastorno de la pigmentación y al depender de características genéticas resulta muy difícil eliminarlas, sin embargo existen variados tratamientos para atenuarlas. Dichos tratamientos pueden ser de índole natural o químico.
Los tratamientos naturales si bien dan resultados son más lentos y colaboran en hacer que las pecas sean menos visibles pero no logran eliminarlas. Los tratamientos químicos son generalmente más efectivos. Estos varían desde cremas con componentes blanqueadores hasta peeling, crioterapia, electrocoagulación con bisturi electrico y laser.
Estos últimos deben ser realizados por profesionales. El tratamiento consiste en la eliminación de la melanina en las zonas con mayor pigmentación. Si bien estos tratamientos logran la total eliminación de las pecas, no evitan la aparición de otras.
Para prevenir la aparición de pecas se recomienda utilizar protección solar con pantalla total y exponerse lo menos posible al sol.
CONSEJOS PARA TOMAR EL SOL DE FORMA SALUDABLE
Son conocidos los riesgos de la exposición solar en forma repetida y excesiva, sin embargo es posible disfrutar del bronceado teniendo en cuenta algunos consejos: